Siempre es solo un recuerdo

Siempre es solo un recuerdo

Tejería cada recuerdo con hilo de oro y lo trenzaría primorosamente en los albores de mi memoria para que nunca te vayas, para que te quedes siempre conmigo. Nos creímos eternos y olvidamos que la eternidad no es más que un instante, un parpadeo en la férrea dictadura del tiempo. Mi tiempo, tu tiempo, nuestro tiempo ya no existe.

Es el silbido impertinente en un vagón de tren, el poso en una taza de café, la nube de tristeza en la mirada de un niño. ¿Y si intentaras abrazar al Sol? Tú te quemas, pero el Sol se apaga. ¿Y si intentaras robar una estrella? Por mucho que volaras, no llegas. ¿Y si intentaras deshojar una margarita? Es fácil, no te costaría demasiado, pero después de llorar todos sus pétalos se esfumaría su belleza, y solo quedarías tú.

Deambulamos embaucados por el efecto balsámico de la palabra “siempre” y un día sus letras se desvanecen porque siempre es un momento, un segundo. Siempre es hoy, siempre es ahora, pero mañana no. Y, sin embargo, los recuerdos son mi patrimonio, mi insignia, mi historia, y lo serán siempre… O, al menos, lo serán hoy.

Anuncios

Un pensamiento en “Siempre es solo un recuerdo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s